intr. Mudar de conducta, de propósito o de actitud.

Igual que el Caín pasa de soltero a tener novia (la evolución de fumeta a persona y encima una persona casi responsable), yo paso de mi estado de aburrimiento perpetuo a uno con posibilidad de entretenimiento. ¡Ayer me llegó la tele! ¡Oeeee! ¡Hagamos una fiesta! ¡Bebamos, fumemos (todos menos el Caín), bailemos...! Y claro, como pasar de un estado a otro es complicado, allí andaba yo, crisálida perdido, con el mando de la tele, sintonizando canales y peleándome con la mierda de interfaz de la tele (joder, me quejo por todo, pero es que era una mierda enorme. ¡Deberían matar a esos diseñadores!), intentando decidir qué iba a ver esa noche.

- Veamos, voy a ver qué echan en la primera...anda, coño, el debate, es verdad. Hostia, el debate. Puf, pero para mi primer día con la tele paso de política. ¡click!

La 2 pasa por mi mente tan rápido como el dinero por mi mano. Pasando.

- Ala, Antena 3. Coño, el karaoke de mierda este, el único programa que conseguiría que me sacara los ojos y los tímpanos al mismo tiempo y con la única ayuda de mis manos, para no sufrir. Paso. Pues veamos en Cuatro...¡click!

Y es lo que tiene la academia de la televisión. Que es como Dios...está en todas partes (en la tele, se entiende).

- Pues qué mierda, sólo me queda Tele Teta (Tele 5 para los que sean menores de 25 años y no hayan sufrido a las Mamachicho). ¡click!

A veces hasta Tele Teta deja las tetas de lado y le da por parecer seria.

Actualizado: y yo en Tele 5 veía también el debate...¡¿qué pasa?!

- ¡WTF! ¡Me cago en el debate de los cojones! La Sexta, la Sexta es mi salvación, aunque me tenga que tragar el programa de Emilio Aragón...¡click! ¿¡El debate!? ¡EL DEBATE! ¡Pero qué mierda es esta! ¡El primer día que me traen la puta tele de los cojones, dos semanas esperando, y lo único que hay en la tele! ¡VAYA MIERDA DE TELE!

Moraleja (1): dos semanas sin tele casi consiguen que se te olvide que tienes Play.
Moraleja (2): Rajoy, que te den por el culo.