Supongo que a vosotros os pasará algo parecido en casa, pero a mí ya me empieza a rallar sobremanera y tengo que contároslo. Y es que me ocurre una cosa muy rara, una cosa mu grave, una cosa "siniguá", con un tenedor y una cuchara.

Aún no he encontrado la explicación, pero siempre que voy a la cocina a coger los cubiertos para el almuerzo o la cena, meto la mano en el cajón y con la facilidad que te da la costumbre, saco cuatro tenedores sin mirar cuáles cojo. Y...ahí está. El tenedor. El misterioso tenedor. Siempre saco el mismo el primero. ¿Por qué? El mismo tenedor, con esa quemadura en la parte de atrás vuelve una y otra vez a mi mano. Y no puedo hacer nada por remediarlo.

Pero es que con este tenedor me ocurre lo mismo en la mesa. Una vez que está en la mesa, vuelvo a hacer lo mismo. Estoy mirando para otro lado, por ejemplo, alargo la mano y, ¿cuál cojo? ¡El dichoso tenedor! En serio que a mí esto empieza a dar mal rollo...

Y no digamos ya de la cuchara. Es esa típica cuchara larga que utilizamos para "rebañar" el fondo del bote de mayonesa. Que ni sirve para comer ni ná, ése es su único cometido. Rebañar. Y si voy buscando una cuchara pues la saco a ella siempre, ¡no sé por qué! ¡¿Me estaré volviendo loco?!