¿Y está gente quien carajo son, que parecen los tíos clones? Van todos con su pantaloncito negro, su camisa blanquita y su corbata, todo impecable, todo impoluto. Ni que hubiesen salido de una película de Tarantino, hostias. Además, que de quien los han clonado tiene una cara de cartuli que no puede con ella, además de cara de americanito.

Me dijeron una vez (creo) que son mormones (po trinca), pero no estoy seguro. Estoy harto de verlos por mi barrio, incluso sé de algunos del barrio que se han pasado a su "bando" y visten ahora igual que ellos...vamos, fijo que es una secta, pero no sé ni cuál ni cómo se llaman ni por qué esa maldita cara de cartuli, que te entran ganas de patearles la boca cada vez que los ves.

El tema de las sectas es un tema amplio pero simple: Toda religión es una secta. Más o menos aceptada, pero secta al fin y al cabo. No veo diferencia entre adorar a un flamenquín con patatas que a Dios, la verdad sea dicha. Es más, yo me quedaría con el flamenquín.

Esta gente se dedica a pasearse por el mundo predicando su palabra y su credo, que el 100% de las veces es de risa. Vamos, para descojonarse en su puta cara, así de claro. Pero almas de cantaro, ¿no veis que os están engañando como a chinos? Dejáis todo vuestro capital (o gran parte) en una "comunidad" que sólo intenta aprovecharse de vosotros. La gente es imbécil, con la de sitios donde se podría invertir...comparado con eso, hasta en estiércol, fitetú.

Una cosa es que me den asco y los odie (por irracionales sin sentido y por borregos), y otra es que sea un maleducado. Una vez una señora me abordó por la calle y me dio un panfleto. Era una de esas veces que iba con prisa, acelerando el paso, no se por qué. Cogí el panfleto sin pensar y seguí andando, dejando a la señora con la palabra en la boca. Claro está, miré el panfleto y leí algo sobre la llegada de Cristo y no sé qué mierda...iba con prisa, pero joder... no tanta. Me di media vuelta y muy amablemente le devolví el panfletito a la ignorante señora. "¿Por qué me lo devuelves? Es para ti, léelo, seguro que..." y ahí llegó su frase: "Mire señora, prefiero dárselo a usted porque lo que es yo, lo voy a tirar a la vuelta de la esquina. Si se lo doy lo aprovechará más".

Otra vez vinieron a casa. ¡Ding dong! Llaman a la puerta y me veo a dos personas mayores, muy, muy sonrientes:

- ¡Venimos a traerte la palabra del Señor!
- Miren, soy ateo. No me interesa.
- Precisamente porque eres ateo.
- Es más fácil que me tire por la terraza que ustedes me convenzan. Pierden el tiempo. Adiós.

Su forma de pensar es algo triste. No es que yo sea ateo por convicción, es que no conozco la palabra o el credo de su religión y aún no he abierto los ojos. Es de risa...

Es igual que en las bodas. Cuando en la pareja hay un ateo y una cristiana (como ejemplo). La cristiana, practicante o no, se quiere casar por la Iglesia. No porque ella crea en eso, sino porque para ella, la Iglesia es más bonita, con su retablo y su parafernalia (como el 90% de los matrimonios por la Iglesia, pura hipocresía). El ateo obviamente pasa tres kilos de la Iglesia y de la madre que la parió. Cuando él da el plante y dice que no, que no se casa por la Iglesia, siempre hay algun@ que dice: "¿Y a ti qué más te da?". ¡Coño, pues me da! ¡Cásate tú por un ritual africano y hazte la ablación, no te jode! Pues lo mismo. Al ateísmo no se le da valor, cosa que me toca mucho los cojones.

Joder, como me enrollo, pero es que este tema te lleva de una cosa a otra. Total, a lo que iba, estos mamones de pantaloncito negro. Era para cogerlos a todos y darles de hostias. Pero por su bien eh, a ver si espabilan. Y no es que yo odie gratuitamente, eh, ¿o acaso cuando ustedes los miráis no os entran ganas de patearles? Aaaaaaaaaaro.