Lo suyo es que primero veáis el vídeo:

Yo hacía bastante que no veía estas imágenes. Y me han surgido varias ideas...

La primera es por qué porras se convirtieron en árboles los gnomos. Aún no le encuentro explicación, la verdad que no lo recuerdo...

Lo segundo...fijaos el momento en el que el zorro deja que se vayan. Empieza a caminar, ¿cuánto? ¿durante 15 segundos? Tiempo suficiente para que tres gnomos con patitas de una micra suban una pendiente escarpada de varios metros, claro...

Lo tercero...¡qué pechá llorá se pega el zorro! ¡Bua bua qué penita! Pero el tío cuando ve a una zorra (no le he puesto yo el nombre, es que es una zorra) se olvida de la pena y se le cambia la cara. Lógico, íba a echar un polvo después de tanta abstinencia con el puto gnomo de los cojones.

Y lo que más me gusta del vídeo es la pregunta que le hace el dueño de la zorra a la zorra: mira, qué zorro más guapo. ¿No te gustaría que fuese tu compañero y el padre de tus hijos? La pregunta normal y corriente que le preguntarías a tu zorra al conocer al primer zorro que se le pasa por delante, vamos.

Esta serie era una estafa. ¡Pero nos tenía a todos enganchaos!