Hoy tengo un pie puesto en el pasado. Los que me conocen saben que la música es una de mis perdiciones. Intento siempre conocer nuevos temas, canciones ocultas en el baúl de la memoria, pequeñas perlas secretas. No tengo tanto tiempo como el que quisiera para saber más de historia musical, de la vida de los artistas, de sus anécdotas...pero se hace lo que se puede.

Ahora mismo estoy inmerso en una recopilación de los años 60. Lo siguiente es una de los años 50 y 70. Los 80 ya no tienen tanto encanto para mí por quedarme más cerca, al igual que los 90. Además, que me tira mucho lo retro.

He empezado por los 60 porque para mí son una década clave en la música. Se pasa de un estilo claro y definido a hacer algo completamente nuevo, a abrir nuevos caminos. Ya tengo muchas geniales canciones listas, pero quiero llegar a hacer un DVD completo con las mejores canciones de los años 60, catalogadas por año. Me llevará tiempo, pero soy paciente.

Y como quiero compartirlo con vosotros, os dejo una selección de los 60, desde 1960 hasta 1969, de 10 canciones estupendas, imprescindibles sin dudarlo.

1960

Georgia on my mind (Ray Charles)

Los que hayáis visto la película sobre Ray Charles, sabréis que es la canción por excelencia de Georgia, estado natal del cantautor. Como dato curioso, la canción no la escribió como "homenaje" a su lugar de nacimiento, sino a una chica llamada Georgia. Y es que este Charles... era mucho Charles. Por cierto, si os gusta Ray no podéis dejar pasar la canción que tiene con Norah Jones, Here we go again. La grabó poco antes de morir y es una gozada.


1961

The young ones (Cliff Richards and The Shadows)

Aunque más de uno me puede matar, hasta el año 63 fueron el grupo más importante en el Reino Unido, por encima de los Beatles incluso. Sin embargo, fueron perdiendo su reino en favor de los chicos de Liverpool. Cuenta la leyenda, que incluso los Beatles iban a los conciertos de Cliff y The Shadows para fijarse cómo vestían, y cómo se movían en el escenario. Lo cierto es, que ambos grupos grababan en el mismo estudio y al final acabaron conociéndose en persona.


1962

Crying (Roy Orbison)

Otra de esas canciones que te llegan a la patatita. En serio, ¿qué les daban de comer a esta gente para hacer temas como éste? Así uno se liga a cualquier tipa en sus tiempos. Que lo intente alguno ahora con el reggaton ese, vas a ver qué risa.


1963

Be my baby (The Ronettes)

Cuando llegaron muchos pensaron: otro trío más para el bote. Pero lo cierto es que supieron hacerse un hueco en el difícil mundo musical de los EEUU, donde pronto estabas arriba como abajo, y lo único que habías hecho era lanzar un gran éxito. Mucha de esta culpa la tuvo Phil Spector, su productor, que era una máquina de hacer canciones. Sin duda, Be my baby es una de sus canciones más conocidas. Un exitazo del año 63.


1964

You really got me (The Kinks)

El hecho de escoger esta canción no es aleatorio. Sin saberlo, Ray Davies y los Kinks hicieron una canción para la historia. Sentó, sin duda, las bases del futuro rock and roll e incluso del heavy metal, que "pronto" llegaría a los oídos de todo el mundo. Es inevitable escuchar esa guitarra eléctrica y no emocionarse. Ese sonido en el año 64, ¡por Dios!


1965

Like a rolling stone (Bob Dylan)

Aunque muchos lo piensen, esta canción no está dedicada a los Rolling, ni se mete con ellos ni nada parecido. Sobre Like a rolling stone (Como una piedra rodante) se ha hablado mucho. La gente le da dos significados a la letra de la canción. El primero, que es una canción que habla de (y para) Edie Sedwick, una actriz que salió en muchos de los cortos de Andy Warhol y que tuvo una torrida relación con Dylan. Otros se centran más en la letra y en lo profundo de su significado, y habla de una pobre niña rica que se da de bruces con la vida. Muy de los años 60, si se me permite la expresión (pero una verdad como un templo):

Te acostumbraste a reírte de
todos los que estaban hundidos,
ahora ya no hablas tan alto,
ahora ya no pareces tan orgullosa
de tener que gorronear
tu próxima comida.

1966

Eleanor Rigby (The Beatles)

Si he escogido esta canción y no otra de los Beatles (que mira que tienen genialidades de canciones), es porque usaron un cuarteto de cuerdas para grabarla, y eso no era algo muy común por aquel entonces. De nuevo, los Beatles innovaban en el mundo de la música.

Eleanor Rigby es una mujer enterrada en el patio de la iglesia de St. Peter (donde se conocieron John y Paul), aunque Paul mantiene que en realidad sacó el nombre de la canción mezclando el nombre de una actriz que salió en la película Help! y una tienda de Bristol, llamada Rigby. Sea como sea, es un puntazo de canción.


1967

Higher and Higher (Jackie Wilson)

Bastinazo de canción. Cada vez que la escuchas te entra un buen rollo increíble. Es de esas canciones que te sacan de la depre en cuestión de segundos. De pronto te encuentras con ganas de bailar, gritar, saltar... El primer recuerdo claro que tengo de haberla escuchado es en la película Los cazafantasmas 2, en la escena de la estatua de la libertad. Se me quedó grabada al instante. ¡Mira el vídeo y verás como te acuerdas!


1968

Son of a preacher man (Dusty Springfield)

Otro pelotazo de canción de las que te suben la moral. Corte número 7 de la banda sonora de Pulp Fiction, con eso te lo digo todo. La canción ha sido versionada en varias ocasiones, aunque sin duda fue la versión de Aretha Franklin una de las más acertadas. Incluso la propia Dusty reconoció que la versión de Aretha es mejor y la grabó posteriormente al estilo de "la Franklin". Quitando esto, fue Dusty la primera que lanzó el tema y a mí me sigue pareciendo igual de bueno. Además, tiene el encanto de estar en una BSO de Tarantino, ¿no?


1969

Fortunate Son (Creedence Clearwater Revival - CCR)

Fueron una de las bandas de rock and roll más conocidas de finales de los años 60. Su estilo, mezclado un poco con el country, enganchó enseguida. Esta pedazo de canción habla por sí sola. Os sonará de la BSO de Forrest Gump (que os la recomiendo encarecidamente). Se convirtió en su tiempo en todo un himno contra la guerra y la clase privilegiada. Aún sigue sonando estupendamente. Y con ella os dejo. Señoras y señores...¡rock and roll!