A pesar de ser ateo, me suelen gustar bastante las películas sobre religión, curas y demás. Buscando el otro día en Mula's shop, vi el título de una que me llamó la atención. Os voy a poner un extracto de alguno de sus diálogos:

Monja 1 (M1) y Monja 2 (M2): Buenos días, padre.
Sacerdote (S)
: (las santigua) En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo. (Señala la puerta de la iglesia). Tendría que estar abierta. ¡Oh...! No lo entiendo...y por la hora que es...¡ohhh...! Veamos que pone en este otro cartel...¡ohhhh! (apenado). Parece que hoy no podrá ser. Bueno, demos un paseo.

Los tres empiezan a caminar.

S: Será mejor que vayamos a mi humilde morada. Allí podremos orar tranquilamente. Seguidme, hermanas. Vamos. Es por aquí.

Siguen caminando y entran en la sacristía.

S: Bien hermanas, sentaos. Habéis sido elegidas por el abad prior como símbolo de castidad y pureza.
M2: Gracias.
S: Vais a tener el honor de venerar y honrar a nuestros santos. Aquí, en este humilde aposento, hijas mías. Porque él está en todas partes. Sólo hace falta un poco de fe para verle.
M1: Pero padre, yo no veo a nadie.
S: Son con los ojos del alma con los que tienes que mirar.
M1: Creo que no estoy lo suficientemente preparada.
S: No te preocupes. Los caminos del señor son...
M2: Hermana, tienes que confiar en el padre.
M1: Pero...
M2: Él tiene la verdad.
S: No hijas mías, no discutáis. La verdad está dentro de vosotras.
Sólo tenéis que perseverar en vuestras oraciones y no perder nunca la fe.
M1: Pero a veces me embarga la duda, padre.
S: No tienes por qué dudar. Él tiene todas las respuestas.
M1: Lo entiendo, padre.
S: Bien hijas mías, ¿algo más?
M2: Si padre, ¿por qué existe tanto sufrimiento en el mundo?
S: Buena pregunta, hermana.
M1: Hermana, creo que las respuestas las tenemos dentro de nosotras mismas.
S: Veo que lo habéis entendido. Uf...agh...
M1: ¡Oh Dios mío! ¿Qué le ocurre padre? ¿Se encuentra bien?
M2: ¿No le estarán saliendo estigmas? ¡Oh padre!
S: Sí, creo que las tengo aquí y aquí (se señala una parte en mitad del torso).
M2: ¿Las podemos ver?
S: Creo que no es el momento. Debéis respetar las reglas.... hermana, ¿no te molesta el habito?
M1: ¡Pero padre!
S: Y a ti, ¿no te molesta?
M2: Padre, ¿se ha vuelto loco?
S: La tela parece buena.
M2: Si, es muy buena y ligera, a la vez que cómoda, resistente y elástica.
S: ¿Elástica?
M2: Sí, muy elástica.
M1: Pero padre, ¿qué le ocurre? Le encuentro extraño.
S: Es que mi hábito no es de la misma calidad. No sé...la tela de mi hábito es más basta.
M1: Disculpe padre... le veo muy interesado en... nuestros hábitos.
S: Hermanas, no desconfiéis de mí. Sólo me interesan vuestros hábitos.

El padre empieza a tocar los hábitos.

M1: Yo por ganarme el cielo haré lo que el padre quiera.
S: Hermana, veo que has entendido las divinas enseñanzas.
M2: Ya estoy dispuesta para entregarme en cuerpo y alma.

....y aquello se empezó a desmadrar.

Lo que no puedo deciros es si el muchacho se casó con la muchacha, porque yo sólo veo unos veinte minutos de película cada vez. Dentro de un par de días os cuento. Eso sí, os puedo asegurar que los hábitos eran tela de resistentes y elásticos.

Por cierto, no me podréis negar que los diálogos de la película son pa partirse tó la polla ¿ein?. Creo que me bajaré las segundas partes.