- Ptsss
- ...
- Eh, oye, tú.
- ¿Dios?
- ¿Qué Dios ni Dios? Soy tu culo.
- Ah coño, que susto, pensaba que era Dios. ¿Qué pasa?
- Tú ere una mamona.
- ¿Yo? ¿Por qué, coño?
- ¿Pos no que te vas a la playa y ni me sacas ni ná?
- Y qué quieres, ¿que le enseñe todo el mohi a la gente?
- ¡Es que siempre me haces lo mismo hostia! Todo tu cuerpo tomando el sol y yo siempre tapado.
- Verdad, y mira que tengo un culo bonito.
- Iyo, cualquier día de estos me voy a dar de baja. Me tienes aquí harto peos y mierda, tol día encima mía, sin pedir por favor ni ná...¡vergüensa de tus hijos!
- Coño, eres mi culo. Estás pa eso. Además, los de delante tampoco toman nunca el sol.
- Ya, pero bien que se lo pasan de vez en cuando.
- No tanto como yo quisiera... Pues lo siento por ti pero ni se me pasa por la cabeza que te lo pases bien.
- Yo soy orificio de salida tío, no de entrada.
- Mira, te prometo que la próxima vez que vaya a la playa me quito el bañador, aunque sea en el agua.
- Como no sea verdad te saco una almorrana tamaño cabrilla ¿eh?
- Enga, enga. Anda, y ahora cállate un ratito que me voy a dormir.
- Enga, hasta luego.
- Vemo (ptrrrrrr!!! - sonido de peo)
- Será cabrón...

Porque algunos culos se hicieron para estar tapados. Sobre todo éste.