Acepto la invitación de wonder y paso a daros a conocer 8 cosas sobre mi persona.

1) Soy el caos personificado. Mi cuarto da pena, las cosas se amontonan sobre el escritorio, los apuntes están traspapelados, cuando intento encontrar algo nunca puedo porque siempre está en el sitio más insospechado (donde lo dejé pensando que era el sitio donde lo encontraría con mayor facilidad - como tú, Wonder jeje). A parte se junta que soy un despistado del copón y tengo que entrar 3 ó 4 veces en casa antes de salir porque siempre olvido coger algo. Ser así, como ya conté alguna vez, es jodido porque incluso se me olvidan fechas importantes como los aniversarios con las novias y esas cosas. No tengo perdón, pero es que me dibujaron así. Quien bien me quiera sabe que va en el lote. Por contra, soy un perfeccionista de cuidado en mi trabajo y en la facultad. Cuando hago algo lo tengo que hacer perfecto, o mejor no lo hago. No será la primera ni la última que no me presento a un examen porque no me lo sabía todo bien, para ir seguro.


2)
Internet es mi vicio. Desde que me levanto hasta que me acuesto el ordenador está encendido, como digo yo "trabajando". Cuando salgo siempre que ocurre algo divertido que merezca la pena contar, memorizo mentalmente que tengo que ponerlo en mi blog. Pero claro, por lo que os conté antes, casi siempre se me olvida. Siempre intento descubrir alguna nueva paginilla interesante que me merezca la pena. La última que he descubierto es una que por simplemente hacer un click en anuncios que te mandan al correo te dan dinero. Una miseria, 6 céntimos, pero lo que haré es que cuando tenga una cantidad interesante, donarlo directamente a una ONG (se puede hacer desde la propia página). A quien le interese que me lo diga y le mando un correo, ¿ok?

3) La música me apasiona. Pero hasta grados enfermizos. Intento ir a todos los conciertos que pueda y como es lógico me compro, si me llega la pasta, una camiseta del concierto. Me hago con todos los discos originales que puedo y los que no puedo pues por otros métodos. Tendré más de 500 CDs en MP3 y unos 50 originales. Es más, si no puedo conseguir alguno que me interesa escuchar me cabreo con el mundo. ¡La música debería ser gratuita!

4) Tengo bastante de sociópata. Tiendo a la soledad, aunque me encanta la compañía. No soporto las reuniones familiares, me ponen enfermo. Cuando me llaman para salir me lo tengo que pensar 20 veces antes de decir que sí (que siempre digo que sí, pero es que si no lo hago no me quedo tranquilo). Hay veces que prefiero quedarme en casa viéndome los nuevos capítulos de las series que me bajo, dándome las 5 de la mañana o las 6. Estaré enfermo, pero qué buena vida tú. Eso sí, no vayáis a pensar que soy un tío de estos raros que no salen nunca. Que cuando salgo intento quemar la ciudad (no literalmente). Supongo que para entenderme hay que conocerme. Por cierto, es gratis. Así que quien venga a Sevilla que avise ;)

5) Me costó la propia vida aprender a leer relojes analógicos. Los de manecilla de toda la vida. Cuando era pequeño me desesperaba. ¡Qué atraso! ¡Un reloj con manecillas! Que estamos en la era digital, joder. Mi madre siempre me preguntaba la hora y a mí me tocaba la moral a hierro. Odio los relojes analógicos. En mi futura casa no habrá ninguno. Estarán prohibidos, como si del País de Nunca Jamás se tratase.

6) Me encanta la cocina. Seguro que cuando tenga tiempo me apunte a un curso de cocina (aunque sea online). Es un lugar de la casa que me relaja. No sé por qué pero siempre acaba siendo centro de reunión. Aunque tenga que cocinar unos espaguetis, me hace sentir cual Arguiñano. Creo que se me da bien, pero claro, mi libro de recetas da un poco de pena.

7) Me creo (de hecho, estoy totalmente convencido) que canto bien. Incluso compongo de vez en cuando alguna cancioncilla con la guitarra (que no la toco, la aporreo). Esto lo han sufrido mis amigos en sus carnes y oídos más de una y más de dos. ¡Pero es que me lo paso genial cuando canto! Una amiga me dijo que no tengo voz de cantante, sino de teleoperador de línea erótica. ¿Quién sabe? A lo mejor hago el agosto con eso. Pero soy un artista frustrado. Siempre soñé con que mis padres hubieran hilado fino y me hubieran apuntado al conservatorio, para aprender a tocar el piano. Me quedo embobado cuando veo a alguien tocando un instrumento (si lo toca bien o medio bien, claro). Pasaría horas escuchándolo y por supuesto, cantando al lado jeje. Ojalá mi futura pareja sepa tocar un instrumento (a parte del mío muahahaha).

8) Tiendo, pese a lo que parezca, al pesimismo más derrotista existente. Si tengo la posibilidad de echarme piedras a mi tejado, me tiro un yunque. Creo que esto viene y va por ciclos. Cuando ya no puedo estar más bajo de ánimo es cuando me vengo arriba. Es absurdo, pero tengo que revolcarme entre mi mierda para cabrearme conmigo mismo y mandarme al carajo, hasta ponerme bien otra vez. A mí me funciona. Suele desesperar a más de un amigo, pero qué coño, como dije antes esto también viene en el lote. Eso sí mi pesimismo lo guardo casi siempre para mí, porque una de las cosas que más me gusta es ver y hacer a la gente feliz. Tengo mucho de payaso, lo reconozco. Cuando salgo intento que la gente se lo pase bien, que se harte de reír y que se lleve un buen recuerdo.

Bueno, ¡menudo psicoanálisis! Con esto creo que me podréis conocer un poquito más. Espero que no se vuelva contra mí. Ahora los nominados al meme de la semana son:

Caracolo

Alberto (para que se redima por ese artículo tan malo)
Caín


Escuchando Por caminos estrechos de Quique González