Abel - también conocido como el negro frustrado

He aquí mi otro colega de fechorías. No os dejéis engañar por las apariencias, no tiene la mano tan grande ni tan poco color.

La historia de Abel es una historia que viene y va cual morado de marihuana. Nos conocemos desde tiempos inmemoriales (tanto que ni me acuerdo). Los dos coincidimos en unas clases de comics (míticas). Ahí descubrimos para tranquilidad nuestra que no éramos los únicos personajazos de Pino Montano. ¡Qué alivio!

Él posteriormente siguió en el siguiente curso, ya de animación, y yo me retiré a mi biblioteca, a convertirme en un ratón más. La habilidad innata de este hombre para escanear lo convirtió en una pieza clave del estudio de animación donde empezó a trabajar después, y cual Cortocircuito, mientras escaneaba iba aprendiendo Photoshop y demás mariconadas de diseñadores (bueno, eso y que se apuntó a un curso de FPO).

Como al chaval no se le da mal pues empezó su carrera como diseñador y se convirtió en lo que es ahora. Eso de ahí arriba.

Posteriormente al curso de cómics, pese a tener amigos comunes (Ale y Buta, entre otros - algún día deberías hablar de Buta y sus increíbles teorías) no coincidimos mucho. Eso sí, misteriosamente, coincidíamos siempre en fin de año. ¡It's a kind of magic! Todavía recuerdo (poco por la ingesta de alcohol) esa memorable partida de póker, con los puritos dux.

Luego, como su EXnovia vivía cerca de mi casa, tenía que saludarle por compromiso y demás. Pero bueno, tampoco era tan mala gente...eso sí, me aconsejaron que nunca le ofreciera tabaco o estaría perdido para siempre.

Como Ale, uno de sus best friends es también amigo mío, coincidimos hace ya un año y medio y desde entonces sufrimos soportándonos mutuamente. Todo es culpa de esta frikitis que nos invade a ambos, y gustos comunes como la informática y... la informática, y también la informática. Bueno, también nos gusta a los dos la cerveza, que no se diga. ¿He dicho la informática? ¡Que no hombre! Que también el cine, la música y demás chorradas. Pero la informática por supuesto.

Sin duda es una de las personas más interesantes, complejas y divertidas que te puedes echar a la cara. Indispensable para una soirée por la Alameda o una sesión de cine. Pero como dice el dicho: nunca te fíes de un diseñador, y menos en invierno a la hora zulú.


Escuchando Salt Tank/Angels Landing de José Padilla y Sunchild Remix