Angelillo

En mi vida tengo amigos personajes, pero éste es un personajazo. Eso sí, con cariño jejeje.

A Ángel lo conozco desde hace ya algún tiempo. Como siempre mi memoria falla ya que probablemente, cuando lo conocí, estaba demasiado borracho o algo así.

Ángel y yo hemos ido y venido por rachas. Hubo tiempos en los que nos salíamos más, salíamos menos, pero ahora se ha convertido en uno de esos amigos entrañables que además, te gusta tener cerca. Es lo que hace conocer a la gente.

¿Qué decir de Angelito? Pues que es un tío muy divertido, muy buen colega, que siempre que puede te echa un cable. Y nunca mejor dicho lo del cable, porque aquí el amigo es técnico de sonido. Ahora mismo está de gira por ahí con un tío mu famoso de cuyo nombre no quiero acordarme.

Pero Ángel es un tío con inquietudes. Cuando todos en nuestros tiempos mozos queríamos aprender a tocar la guitarra, él para desmarcarse dijo: Ala, pues yo el bajo. Y ahí está el tío, bajista de un grupo heavy a punto de sacar un disco al mercado. ¡Si es que no hay nada como echarle ganas al asunto!

Las facetas de este ser son múltiples. Es un flipado de la música, eso es obvio. También de cualquier aparatito electrónico que pueda caer en sus manos, y son muchos. No recuerdo un mes en el que no se haya comprado algo nuevo. Y eso que está ahorrando para montar un estudio en su casa, que le va a costar un huevo. También es un flipado de los coches, que le viene de casta al galgo. Y otra de las cosas que le flipan a Angelillo son las consolas. Ahí coincidimos plenamente, incluso en el gusto por los juegos. Somos un par de viciados. Pero... ¡y lo guapo que es!

Este año se pinta bien, ¿eh Ángel? Año nuevo, vida nueva. Todo pasa, todo queda, pero lo nuestro es pasar: ¡Que rule! ¡Que rule! Seguro que nos queda mucho por vivir juntos. ¡Que se prepare el mundo! ¡Que ahí vamoooooooooooooos!