Al igual que Caracol, llevo tiempo sin despotricar sobre nada ni sobre nadie. Por temor a volverme buena persona voy a escribir un artículo polémico, para hacer amigos y esas cosas...

Cuando me creé el blog en La Coctelera (fite si hace tiempo que ni había problemas temporales ni nada) mucha gente me empezó a añadir como amigo y viceversa. Los primeros en sufrir mis desvaríos fueron Yupiter, Inocente... a partir de ellos he ido creando una legión de amigos que cada día me gustan más.

Ahora no suelo añadir a la gente como amigo hasta que es esa persona quien lo hace. Cuando esto ocurre entro en su blog, me leo un par de artículos o tres y si me gusta la línea, pasa a engrosar la lista.

Pero hay cosas que no entiendo. Se supone que cuando añades a alguien como amigo es porque, como he dicho, te gusta su blog - por una u otra razón - y lo lees. Y al menos yo, cuando me leo un artículo intento comentar, aunque sea una tontería, porque sé perfectamente que sienta muy bien ver que la gente se involucra en tu pequeño mundo. Quizás haya gente que hace el blog simplemente para ahorrarse la terapia del psiquiatra y no le importa que no le comenten. Pero en mi caso no es así. Yo me ahorro las sesiones y además me encanta que la gente comente. Me hace feliz ver mi gmail petado de nuevos mensajes notificándome los nuevos comentarios.

¿Por qué la gente te añade como amigo y luego no da señales de vida? No lo entiendo. ¿Leen tus artículos? Porque si lo hacen caben varias posibilidades:

1) Que no les guste comentar y leen el blog, pero no dan señales de vida.
2) Que estén demasiado exhaustos para comentarte después de escribir sus artículos
3) Que lo hagan por inercia y luego se despreocupan.
4) Que su vida sea tan triste que al menos añadir a alguien como amigo les supone un breve atisbo de amistad.

¿Para qué añadir a alguien como amigo si luego no participas en su blog? Al menos no es mi filosofía. Si añado a alguien como amigo es porque leo todo lo que escribe, porque me gusta lo que escribe. Si hay que añadirlo se añade. Que no es por no añadirlo. Pero añadir un amigo pa na es tontería. Es más, si la gente que me añade como amigo no me comenta, paso de añadirlos.

Luego están los ídolos. Yo he añadido a gente que no me ha luego no ha hecho lo mismo. Pero eso no quiere decir que no lea sus artículos ni tampoco los comente. No espero que la gente me añada como amigo, pero si no lo hace no los condeno a la falta de comentarios de por vida, que es lo que parece que hace la gente. Como no me añades, ¡te jodes! ¡Ahí te mueras de falta de comentarios!

Y luego está la gente que hace como más de un mes que no escribe nada. Pues yo particularmente los borro de mi lista. Total, ¿para qué tenerlos ahí? Joder, no es personal, es que me jode tener una lista de amigos tan grande para nada... (Angelito, perdón de nuevo). Otros son de la opinión de...¿y qué importa? Coño, pues a mí sí jajaja.

En fin...las cosas de La Coctelera. Caín dice que estoy enfermo del blog, pero joer, al menos yo veo las cosas así y así os se las he contado.