Supongo que todos y cada uno de nosotros alguna vez en su vida, si sale, es persona humana que bebe alcohol en vez en cuando, y le gusta más el cachondeo que jugar al tetris, ha jugado alguna vez a los típicos juegos depravados con una botella, mujeres y amigos. Me refiero a los típicos juegos de: Amo a vé quien la coge ante y Amo a emborrashá a las mushasha pa pillá casho.

Mi teoría es que estos juegos (todos ellos) fueron inventados, claramente, por hombres solteros, disponibles y salidorros. Lo que viene a ser un tío normal, vamos. El fin de todos ellos es darle un pico a una tía, conocer todos los secretos ultrasecretos de la gente y caer redondo al suelo inconsciente rozando ya el coma etílico.

En mi basta (con b) y gran sabiduría voy a explicar las reglas de un par de juegos o tres para que queden para la posteridad (porque como todo el mundo sabe, Internet es infinita... pero eso ya lo contaré otro día) y la juventud del futuro se parta el culo con la castidad de nuestros juegos (seguro que ellos habrán inventado otros mucho peores).

Haciendo uso del consejo de Angelillo, resumo, resumo. Lo voy a hacer por partes, para que así me cunda más esta idea que llevaba tiempo queriendo hacer.

El juego de la botella
Sí, todos los juegos son con alcohol. Pero éste se trata de que, tras beberse la primera botella (o varias, pero sólo hace falta una), ésta se use como ruleta. La gente se pone alrededor de la botella sentados en el suelo y alguien la hace girar. La boca de la botella apuntará a una persona. Se hace el ejercicio mental de recordar la cara de esa persona (acción más o menos complicada según la cantidad de alcohol en la sangre). Se vuelve a hacer girar la botella y de nuevo, al pararse, apuntará a otra persona. La primera y segunda persona se tienen que dar un beso en los labios.

Claro, aquí caben varias posibilidades, que iré desglosando para que no os perdáis:

  1. Chico-chica: de nuevo se abre un abanico de posiblidades, pero aquí el pico es casi seguro. Si te toca besar a la novia de un amigo, puedes hacerte el longui y darle un beso en la mejilla, hacer alguna cagada para desviar la atención o decirle a tu amigo con lágimas en los ojos: tío, lo siento. Y darle el beso correspondiente. Otra opción es que te toque besar a la fea del grupo. Te jodes. Aquí no hay cascarón de huevo. La besas y san sacabó. Será un beso relámpago de esos, rápido y sin dolor, no te preocupes. Además, nunca llegarás a saber lo ágil que eres salvo que te ocurra esto.
  2. Chica-chica: esto es el morbazo del juego. Por alguna extraña razón a las tías no les da pudor darse un pico o un beso como está mandao. Algo que los hombres agradecen enormemente porque es lo más cerca que van a estar de una escena lésbica. Éste es el momento de hacer esa foto que tanto ansiabas tener en tu colección, gritar y aullar como un perro a la luz de la luna y decir algo borde (en un pobre intento de que las tías se arranquen el sostén a bocaos y empiecen a montárselo delante tuya).
  3. Chico-chico: pirri. Tira otra vez.

Bien queridos niños y niñas del futuro. Si la Iglesia no ha absorbido el resto de sectas y religiones del mundo y han creado un nuevo orden mundial, esto os parecerá un juego de niños de 3º de primaria. Pero para que veáis hasta que punto llegábamos los solteros con pocas posibilidades de mojar para llevarnos un triste beso en los labios.

Próximamente, más juegos perversos. Se admiten colaboraciones. Si recordáis algún juego más de este estilo mandadlo aquí:

Estaremos en contacto con tacto.


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