Hoy hemos disfrutado aquí en Sevilla del concierto de Dolores awachuwaruwi (ni puta idea de como es de apellido) y de Ariel Rot, con motivo de la apertura de un nuevo fnac (menos mal que por fin hay un sitio donde venden cultura en Sevilla). Y no es por nada, pero donde esté Ariel que se quiten todos los d-olores...chiste malo, I know.

Los primeros en salir fueron El rey fumado. Que muy fumado hay que estar para que te guste este grupo, porque eran tremendamente malos. Creo que si la cantante hubiera salido ardiendo, espontáneamente y como el que no quiere la cosa, todos hubiéramos salido ganando.

Luego llegó Dolores. Que, como bien dice Caín, con ese nombre ya podría hablar español. La verdad que sonó bastante bien. Fue un acústico tremendo. Y la gente se cayó abajo cuando al terminar sonó Zombie. Temazo mítico. Brutal.

Pero luego...llegó él. Ariel se hizo con el micro, con la gente, con su madre, shu primo, shurmano y con su tía en bragas. Estuvo que se salía del pellejo. Tocó blues, rock and roll, temas nuevos, temas antiguos, temas versionados... (fabulosa versión en forma de tango de Hace calor). La gente supo corresponder y no paró de dar botes. Ni la Dolores ni ná. Ariel forever. Creo que me voy a agenciar algo de este tío, porque para mí ha sido un gran descubrimiento.

Y por cierto Ariel, te debo una. Si no es por ti me hundo en la mierda de mi mente. Eres un crack. Gracias.


Escuchando Todo lo demás de Iván Ferreiro, Amaro Ferreiro y Xoel