Eso debió pensar César Cadaval cuando, tras volver de la feria, compuso esta entrañable cancioncita popular sevillana. Sevilla tiene un olor especial...a ñorda de caballo.
Este agradable olorcillo que inunda la feria con su alegre pulular entre las calles... y no sólo en la feria, sino en todo el recinto ferial, el camino entre el rectorado y la feria, el paseo por el río... vamos. Que el olor a mierda es generalizado en toda la capital hispalense.
Pero no era de eso de lo que realmente quería hablar, que me lio, como siempre. Retomo la idea original y es hablaros de la Feria. ¡Ole ole! ¡Ya está aquí! ¡Qué bien!....
Vale, estoy siendo cínico. ¿No os creeríais que siendo como soy de raro me iba a gustar ese antro de lujuria y perversión? ... Vale, ese sí, pero la Feria obviamente no.
Os voy a abrir los ojos a los que no conocéis la Feria (pero sin ensañarme eh). Para los que no los sepáis, la Feria es y será siempre para los ricos (pijos asquerosos...), los guiris (que dejan la pasta) y para escorias humanas (canis y demás subespecies). De esto ya se ha hablado en los blogs de Caín y Jondalar, así que no voy a repetirme mucho más.
La Feria, por muchas razones, apesta.
Pero como algo tengo que soltar sobre la Feria, porque sino no me quedo tranquilo, voy a contaros algunos hechos vividos por mi persona en las muchas ferias a las que he ido.
HECHO 1: ¿Feria? No. Fantasía...
Estaba yo de reventón tirado en una silla saboreando mi papa intentando no ahogarme con mi propio vómito en la caseta del Sol (de la cadena de hoteles Meliá).
Estaba yo tan a gusto viendo una mosca pasar, a ella y a toda una legión más que la seguían en igual movimiento, cuando de pronto: Fiuuuuuuu. Una silla. ¿Una silla? Coño, sí. Una silla. ¿De donde...? Fiuuuuuuu. ¿Otra? Ostias, sí. ¡Otra! Qué bueno. Otra silla volando por encima de mi cabeza. ¡Qué divertido ¿no?! Sillas que vuelan...
En ese momento algo así como cinco o seis sillas más sobrevolaron mi cabeza sin saber de procedían, a la par que escuchaba unos gritos y algo así como unos golpes. De pronto se abalanza sobre mí un tornado que parecía estar compuesto únicamente por dos cosas: un tío y otro tío, dándose de hostias a más no poder, salpicando de sangre las paredes (bueno, eso me lo he inventado para mantener la tensión dramática). Yo pego un salto para al lado cual borracho acojonado (exacto, eso mismo) y el tornado salió por la puerta de la caseta sin dejar de soltar insultos e improperios.
Este hecho no es aislado en la Feria. A mí me ocurrió y le puede ocurrir a cientos de personas a lo largo de tan sólo una semana.
Para los que no lo sepáis, en la Feria hay dos cosas que nunca puedes hacer (y lo de nunca va totalmente en serio): ir a un distrito (tanto de noche como de día, porque es la muerte) e ir a la calle del infierno de noche (porque es la muerte 2, la venganza). No es algo tan raro ver peleas, navajazos, reyertas, borrachos dándose de hostias, personas vomitando por las esquinas, mujeres llorando... en fin. ¡Toda una fiesta como podéis ver!
HECHO 2: Lost
Esto fue una putada de las gordas. Realmente lo pasé muy mal y no es coña.
Como dijo Caín, si te pierdes hay que ir a la caseta de los niños perdidos o bien en su defecto, justo debajo del arco de la Feria (nunca se especifica donde, es siempre en el arco...ahí, en unos 50 metros de distancia con dos millones de personas pasando, ahí quedamos).
Por donde iba. Si te pierdes vas siempre a esos sitios. O bien, llamas por teléfono móvil. Antes no teníamos móvil ninguno de mis amigos. Eramos jóvenes e inexpertos. Y ocurrió lo siguiente.
Un amigo nuestro tiene un hermano border line, ¿ok? Por manos del diablo...quiero decir, por manos de su exnovia, consiguió que no saliera con nosotros en Feria, pero sin dejar de "endosarnos" al hermano. Que le tenemos mucho cariño, pero... joder, es una responsabilidad muy grande para chavales de 18 años.
La noche iba más o menos bien. Más de una cara larga por la situación de tener que hacer de niñera. Pero de pronto, Murphy hizo aparición. El chaval en cuestión desaparece.
- Tíos, ¿donde está éste?
- No sé. Aquí no.
Sin noticias de .... él. ¡Se nos había perdido un border line que nos habían dejado a cargo! Lo buscamos por las calles cercanas y nada. Dios, nos matan...nos matan...Incluso dimos parte a la policía dando una descripción del chaval. La situación estaba tornándose caótica. Una locura. Seguimos buscando y nada de nada.
Y entonces alguien dijo algo muy acorde con la mentalidad juvenil.
- Killo, ¡al carajo! Yo no voy a estar cuidando de nadie ni me voy a hacer responsable de nada, estoy hasta los huevos. Me piro a casa. Estoy harto ya.
Y todos fuimos detrás. Sí, somos unos cerdos. Pero no tanto.
Al volver al barrio fuimos a casa de la madre de este chaval acojonados, claro. ¿Cómo explicarle que no encontrábamos a su hijo y que podía estar perdido en la Feria? Cagados de miedo llamamos al timbre. Y nos abre la puerta el supuesto perdido. El muy cabrón se había cansado de estar en la Feria (esa fue su explicación) y se había pillado el autobús. Casi nos lo cargamos allí. ¡Con lo mal que lo habíamos pasado!
Quizás sean las horas, pero no recuerdo más cosas. Aunque no son pocas las que me han pasado.
La Feria, como véis, da para mucho. Es como ir al cine, pero mejor. Ves persecuciones policiales, redadas, gente pasando drogas, tomándolas, borrachos vomitando, peleas, robos, comas etílicos...
Y para colmo no puedes entrar a ninguna caseta porque nunca tienes invitaciones. Con lo que te pasas la noche fuera, a expensas de todo eso.
Mi recomendación: no vengáis a la Feria. Podéis emborracharos en casa más seguros...y gastando menos dinero.

Jajaja.
A mi se me a olvidado incluir mis experiencias con robos. Con 14 años me intentó robar un enganchado con complejo de Spiderman. Para cuando nos estaba robando nos habíamos gastado todo el dinero en las "escalesitas" y en dulces. Se puso tan pesao que le tiramos la cartera a la cara. "¡Illo, pues no ves que no tengo nada, pesao!" (de los nervios y lo cagaos que estabamos nos salió el toque chulesco, fijate). Apareció la policia y el tipo se fue raptando entre la gente, al modo hombre-mono-araña. Uf!
La feria " Esa gran desconocida ".
Como no, esta feria vienen colegas de Murcia (el sitio es lo de menos) y les he dicho que me voy pal puerto de Santa maría, por no acompañarlos a la PUTA feria.
Sí, SOY UN MAL AMIGO.... En realidad NO TENGO AMIGOS... por eso me hice bloguero....
Eso sí, Soy mal AMIGO pero no un HIJO DE PUTA y lo primero que le he dicho es que pase de los distritos y de intentar entrar por cojones en una caseta con SEGURATA... Mejor que se vaya a los partidos.
Cuando le claven 300 € por 2 tortillas 1 plato de jamón y 2 cervezas no volverá a la PUTA FERIA.
_@_ö
Pd - Buenos post feriales los de Caín y el tuyo... Voy a acercarme al anexo que dijo Cain que había por ahí.
inocente-vestal: sí que dice "color", pero lo del olor está intrínseco en la misma palabra, es para camuflar, es como la publicidad con mensaje oculto, y cuando vas a la feria te das cuenta de la realidad...
Jolín, no sé cómo hacéis para que no quiera ir a Sevilla, ni siquiera sabiendo que estáis vosotros, jajajaja.
¡Saludos! :-P
Parténope, a Sevilla puedes venir siempre que quieras. La ciudad tiene cosas chulas. Pero para descubrirlas debes evitar ir a donde va el resto de la gente (las cosas típicas, ya sabes, como la Feria). Creo que hablo en nombre de todos los que vivimos aqui que con nosotros ibais a descubrir que existe otra Sevilla muy, muy pero que muy alejada del topicazo (eso si, la servesa que no me la quite naide!) :)
Las feria son todas una mierda. Yo trabajé el año pasado en una feria, dentro de una caseta de gente joven poniendo cubatas, y no veas el peligro, sobre todo a las 8 de la mañana que era la hora de cerrar y se colaba la gente, sobre todo gitanos, a pedir un cubata más. Y si les decías que no, ya se liaba la de dios. Por eso ya ni trabajaré ni iré a una puta feria. Ahi rebienten todos los canis.
Estoy con CAIN..... LA SERVESA ES INTOCABLE !!!!!!
SALUD !!!
Quién no haya visto una silla volar, no puede decir que ha estado en la Feria. Llevar a un border line a la Feria… veo que os gusta vivir experiencias al límite, muy bien salió el asunto para lo que podría haber sucedido. Pues estoy de acuerdo con todo ¡por fin encuentro a alguien que piensa como yo! Porque siempre me ponen un careto cuando les digo que no me gusta la feria…