Acabo de llegar (bajo los efectos de ciertas drogas fumables no permitidas, lo digo para que no os asustéis) de casa Caín tras compartir unas velada frikicinéfila con él y con Ashmel (ábrete el blog de una puta vez!!).
Hemos estado viendo primero Reservoir Dogs, mítica del hermano Tarantino. Además en versión original, ahí queda eso. Sólo nos falta aprender inglés y verla sin subtítulos.
Caín no había visto esa película, era la única que le faltaba de Tarantino (craso error). Le dije que yo la tenía y que si quería me la llevaba a su casa y la veíamos. Un SIIIIIIIIIIII de desesperación y ansia salió de su boca. Creo que no se ha arrepentido de verla. Es una obra maestra.
Luego, mientras hablábamos de política y religión (sí, de frikadas, sexo y demás tabúes sociales) nos pusimos de fondo Kill Bill.
Nota anecdótica. En la película de Reservoir Dogs, la radio preferida del Sr. Rubio (Mr. Blondie) es un programa emitido por K-Bill (Kill Bill).
Al final acabamos hipnotizados por el film manga. Nos absorbió sin apenas darnos cuenta. Rememorábamos momentos de la película y de su segunda parte, enlazábamos ideas y hablábamos del estilo Tarantino (grande Muchachito). Un día Caín debiera contaros sus impresiones mientras veía Kill Bill en el cine y de lo que le pasó al salir del él.
La noche ya no podía ser mejor. Amigos, birra, pitillos y conversaciones frikis. Pero aún consiguió mejorar, porque le faltaba algo.
Ashmel se fue a su casa y quedamos Caín y yo viendo la película. El DVD, debo decir, no era demasiado bueno. Es lo que tiene al hacer copias de seguridad en un PRINCO. Por donde iba, quedamos Caín y yo. Entonces llegó la escena de la pelea con los 88 maniacos (88...HH, ¿casualidad?). En esa parte, Mamba negra mata a una de los maníacos contra un poste. La clava contra él con la katana mientras ella grita violentamente. Oh, no, ¡ha muerto! U_U guardemos un minuto de silencio. Penita.
Entonces la escena sigue, pero por la calidad del DVD salta y vuelve atrás, justo al momento donde esta "maníaca" es clavada (cual vulgar espiche) al poste. De nuevo, AgggGGGhhhHHHHH!!! Grito de dolor de la muchacha.
- Coño, el DVD está mal - añado, por si no hubiera quedado claro con el salto.
Dejamos avanzar la película. De nuevo, en el mismo punto vuelve atrás y AgggGGGhhhHHHHH!!! De nuevo, el grito de la pobre chica que ya había muerto por tres veces.
Ahí ya Caín, tras los efectos de lo mismo que yo llevaba en el cuerpo, empieza a montarse un bucle en la cabeza.
Mismo punto, donde Mamba Negra sube las escaleras. Salto, AgggGGGhhhHHHHH!!! Grito. Y claro está, descojone del público. La pobre chica había sido ya atravesada por cuatro veces.
- Tío, ¡la muerte infinita! - genialidad de Caín. Descojone increíble.
Y así hasta seis veces. Y todas ellas nos caíamos al suelo. La pequeña nipona había muerto atravesada por seis veces. Increíble. Uno de los momentos más divertidos que recuerdo desde hace mucho. Claro que, tras llevar lo que llevo yo en el cuerpo suelo recordar poco al día siguiente.
En definitiva, una gran noche tarantina. Hay que repetir.

No sé de que sustancias me hablas. Y si la frases fue ingeniosa, sí: la dije yo XD
Se os olvidó ver Pulp Fiction... una de las mejores pelis de la historia.
Jódete, jódete.... yo me estoy muriendo, yo me estoy muriendo !!!!!!
Genial Reservoir dogs !!!! Genial Tarantino !!!! Genial !!!!!
El mejor MR PINK !!!!!
_@_ö
Marditoh roedoreh.. esperais a que no esté por Sevilla para montaros esos momentaSos frikis eh?? Ya os cogeré, ya..
La marihuana... si.... era mia...