Si tuviera que elegir una semana del año en la que sufro como un desalmado sería ésta. La semana santa (que la ponga en mayúscula quien la considere importante). La odiosa y asqueante semana grande de Sevilla.

A algunos quizá os parezca raro que a un sevillano no le guste la semana santa. Sí, existimos. Somos muchos y no nos ocultamos en las sombras, los sevillanos a los que nos da asco esta "fiesta".

No sé cómo se vivirá en otros lugares de la geografía española, pero aquí en Sevilla los "capillitas" (como se les llama a los panfollaos de la semana santa) se llevan todo el año dando por saco con las bandas de cornetas y tambores, con bares donde sólo se escucha música cofrade, haciendo donaciones para que su virgen o su señor salgan lo más maqueados posible en estas fechas. Como una niña que se compra una barbie o un niño que se compra un ... bueno, me quedé antiguo en juguetes.

Te ves el año entero viendo al cabrón del piso de enfrente que le pega a su mujer, que juega a las tragaperras como si le fuera la vida en ello, y llega la semana santa, se viste de punta en blanco y sale a la calle a darse golpecitos en el pecho o a llorar cuando su cristo da una levantá. Los cristianos me asquean. No hay ni habrá nadie más hipócrita nunca. Ni tampoco más ignorante. Ya pueden ser ingenieros, médicos o lo que sea. Pero el cerebro no les llega para darse cuenta que están en una secta, formando parte de una industria de hacer dinero. Ignorantes...

Se supone que el cristianismo no se basa en falsos ídolos, y que promueve la honradez, dar dinero al que no tiene, dar de comer al hambriento...y esas cosas. Y luego te ves a una virgen, con esos trajes que han costado una millonada, con esos pasos que ni Dios sabe el dinero que se ha invertido en ellos...en fin. Abrid los ojos, lamentables ignorantes. Os están engañando, la Iglesia se caga en vuestra fe, en vuestra doctrina o en lo que sea. Si queréis ser cristianos estupendo, pero durante todo el año, participar en ONG's, adoptar a niños sin hogar...haced cualquier cosa que se supone que hace un cristiano. Pero abrid los ojos de una vez. Formáis parte de una empresa, no de una religión.