La Coctelera

El Blog de Astracán

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Categoría: Fotografías

Cuando uno no sabe qué cocinar yo aconsejo tener siempre a mano bases de pizzas congeladas. Es como hacerte una ensalada pero calentita y aplastada (oisss un pareado, qué bonito). Aquí tenéis mi receta de la pizza enchatoloquetengasahi. Lo bueno de esta receta es que cada vez que la haces cambia, porque no siempre tienes las mismas cosas en el frigorífico o en la despensa.

Paso 1: La rejilla
Disponga sobre la rejilla, donde irá la pizza para calentarla en el horno, papel de plata, untándolo con mantequilla para evitar que se pegue la base.



Paso 2: La base
Normalmente las pizzas más sencillas son las que tienen tomate en la base. Así las hago yo normalmente, pero podéis cambiar y ponerle mostaza, queso filadelfia o lo que os venga en gana (sí, lo que sea, incluso nocilla).



Paso 3: Echa de todo y no te cortes
Aquí viene la parte divertida. Abre el frigorífico, mira por todos las baldas, en el cajón de las verduras...¡donde sea! Y si se puede comer...¡échalo! El fundamento de esta receta es ni escatimar en gastos ni en cantidad. Así que abusa, que un día es un día. Al final, el aspecto puede ser parecido a este:

La pizza estará bien si tiene aproximádamente dos dedos de altura, tal que así:



Paso 4: Haz algo pa empujá la pizza
Como puede ser complicado comerse una pizza de semejante calibre, lo mejor es hacer algo para empujarla pa 'entro. Si es lechuguita mejor, que no queremos engordar.



Y ala...ya está todo listo. ¡A comer se ha dicho!

...déjala correr.

Al comenzar la semana nos levantamos en Sevilla con una gran tromba de agua. Se llevó prácticamente un día entero lloviendo y parte de los días siguientes también.

Yo vivo justo en frente del Tamarguillo, uno de los afluentes del Guadalquivir. Dicho así suena muy bien, pero la realidad es que es un riachuelo comido de mierda y basura. Creo que si alguien hiciese un estudio ahí descubriría un ecosistema nuevo.

Cuando llueve el Tamarguillo se pone bravo. Fijaos cómo estaba tras el primer día de lluvia.

Visto así no impresiona tanto, pero para el que conozca su cauce normal la verdad es que asombra la cantidad de agua que lleva. Recuerdo que antes de la canalización, el Tamarguillo en los días de lluvia, al subir de nivel, cubía las huertas que lindan con él. Lo único que veías era agua por todas partes, una postal impresionante. Lamentablemente yo era muy pequeño para tener cámara y no pude hacer ninguna instantánea.

Como véis, apenas se ve el canal, estando la foto sacada desde el mismo punto. Subió en torno a los tres metros de altura.

Igualmente podréis observar la cantidad de mierda que hay. Es una pena porque el sitio podría ser precioso, pero más de uno de los que vive al lado, así como algún que otro hijoputa de Pino Montano, va a tirar las cosas que le "sobran" a la linde. En fin, nadie hará nada nunca, así que mejor no sulfurarse y escuchar algo de música de domingo, ¿no?

free music

Iyo mira lo que me han traio los reyes!!!

Hoy tengo un pie puesto en el pasado. Los que me conocen saben que la música es una de mis perdiciones. Intento siempre conocer nuevos temas, canciones ocultas en el baúl de la memoria, pequeñas perlas secretas. No tengo tanto tiempo como el que quisiera para saber más de historia musical, de la vida de los artistas, de sus anécdotas...pero se hace lo que se puede.

Ahora mismo estoy inmerso en una recopilación de los años 60. Lo siguiente es una de los años 50 y 70. Los 80 ya no tienen tanto encanto para mí por quedarme más cerca, al igual que los 90. Además, que me tira mucho lo retro.

He empezado por los 60 porque para mí son una década clave en la música. Se pasa de un estilo claro y definido a hacer algo completamente nuevo, a abrir nuevos caminos. Ya tengo muchas geniales canciones listas, pero quiero llegar a hacer un DVD completo con las mejores canciones de los años 60, catalogadas por año. Me llevará tiempo, pero soy paciente.

Y como quiero compartirlo con vosotros, os dejo una selección de los 60, desde 1960 hasta 1969, de 10 canciones estupendas, imprescindibles sin dudarlo.

1960

Georgia on my mind (Ray Charles)

Los que hayáis visto la película sobre Ray Charles, sabréis que es la canción por excelencia de Georgia, estado natal del cantautor. Como dato curioso, la canción no la escribió como "homenaje" a su lugar de nacimiento, sino a una chica llamada Georgia. Y es que este Charles... era mucho Charles. Por cierto, si os gusta Ray no podéis dejar pasar la canción que tiene con Norah Jones, Here we go again. La grabó poco antes de morir y es una gozada.


1961

The young ones (Cliff Richards and The Shadows)

Aunque más de uno me puede matar, hasta el año 63 fueron el grupo más importante en el Reino Unido, por encima de los Beatles incluso. Sin embargo, fueron perdiendo su reino en favor de los chicos de Liverpool. Cuenta la leyenda, que incluso los Beatles iban a los conciertos de Cliff y The Shadows para fijarse cómo vestían, y cómo se movían en el escenario. Lo cierto es, que ambos grupos grababan en el mismo estudio y al final acabaron conociéndose en persona.


1962

Crying (Roy Orbison)

Otra de esas canciones que te llegan a la patatita. En serio, ¿qué les daban de comer a esta gente para hacer temas como éste? Así uno se liga a cualquier tipa en sus tiempos. Que lo intente alguno ahora con el reggaton ese, vas a ver qué risa.


1963

Be my baby (The Ronettes)

Cuando llegaron muchos pensaron: otro trío más para el bote. Pero lo cierto es que supieron hacerse un hueco en el difícil mundo musical de los EEUU, donde pronto estabas arriba como abajo, y lo único que habías hecho era lanzar un gran éxito. Mucha de esta culpa la tuvo Phil Spector, su productor, que era una máquina de hacer canciones. Sin duda, Be my baby es una de sus canciones más conocidas. Un exitazo del año 63.


1964

You really got me (The Kinks)

El hecho de escoger esta canción no es aleatorio. Sin saberlo, Ray Davies y los Kinks hicieron una canción para la historia. Sentó, sin duda, las bases del futuro rock and roll e incluso del heavy metal, que "pronto" llegaría a los oídos de todo el mundo. Es inevitable escuchar esa guitarra eléctrica y no emocionarse. Ese sonido en el año 64, ¡por Dios!


1965

Like a rolling stone (Bob Dylan)

Aunque muchos lo piensen, esta canción no está dedicada a los Rolling, ni se mete con ellos ni nada parecido. Sobre Like a rolling stone (Como una piedra rodante) se ha hablado mucho. La gente le da dos significados a la letra de la canción. El primero, que es una canción que habla de (y para) Edie Sedwick, una actriz que salió en muchos de los cortos de Andy Warhol y que tuvo una torrida relación con Dylan. Otros se centran más en la letra y en lo profundo de su significado, y habla de una pobre niña rica que se da de bruces con la vida. Muy de los años 60, si se me permite la expresión (pero una verdad como un templo):

Te acostumbraste a reírte de
todos los que estaban hundidos,
ahora ya no hablas tan alto,
ahora ya no pareces tan orgullosa
de tener que gorronear
tu próxima comida.

1966

Eleanor Rigby (The Beatles)

Si he escogido esta canción y no otra de los Beatles (que mira que tienen genialidades de canciones), es porque usaron un cuarteto de cuerdas para grabarla, y eso no era algo muy común por aquel entonces. De nuevo, los Beatles innovaban en el mundo de la música.

Eleanor Rigby es una mujer enterrada en el patio de la iglesia de St. Peter (donde se conocieron John y Paul), aunque Paul mantiene que en realidad sacó el nombre de la canción mezclando el nombre de una actriz que salió en la película Help! y una tienda de Bristol, llamada Rigby. Sea como sea, es un puntazo de canción.


1967

Higher and Higher (Jackie Wilson)

Bastinazo de canción. Cada vez que la escuchas te entra un buen rollo increíble. Es de esas canciones que te sacan de la depre en cuestión de segundos. De pronto te encuentras con ganas de bailar, gritar, saltar... El primer recuerdo claro que tengo de haberla escuchado es en la película Los cazafantasmas 2, en la escena de la estatua de la libertad. Se me quedó grabada al instante. ¡Mira el vídeo y verás como te acuerdas!


1968

Son of a preacher man (Dusty Springfield)

Otro pelotazo de canción de las que te suben la moral. Corte número 7 de la banda sonora de Pulp Fiction, con eso te lo digo todo. La canción ha sido versionada en varias ocasiones, aunque sin duda fue la versión de Aretha Franklin una de las más acertadas. Incluso la propia Dusty reconoció que la versión de Aretha es mejor y la grabó posteriormente al estilo de "la Franklin". Quitando esto, fue Dusty la primera que lanzó el tema y a mí me sigue pareciendo igual de bueno. Además, tiene el encanto de estar en una BSO de Tarantino, ¿no?


1969

Fortunate Son (Creedence Clearwater Revival - CCR)

Fueron una de las bandas de rock and roll más conocidas de finales de los años 60. Su estilo, mezclado un poco con el country, enganchó enseguida. Esta pedazo de canción habla por sí sola. Os sonará de la BSO de Forrest Gump (que os la recomiendo encarecidamente). Se convirtió en su tiempo en todo un himno contra la guerra y la clase privilegiada. Aún sigue sonando estupendamente. Y con ella os dejo. Señoras y señores...¡rock and roll!

Qué conste que esto lo hago con cariño. A Jose es que no había manera de cuadrarlo, no se parece en ná (ya me lo digo yo antes de que me lo diga él).

Y a Caracolo, es que no había un cuerpo menos gordo, acorde con su figura, entre delgao y ese me quedé con ese. Tu cara también me dio tela de problemas. Será que a Caín lo tengo más visto (gracias Flaminngo por el enlace, lo recuperé de tu blog).

Mañana es el día D, a la hora H tengo el jodido examen. Una noche en vela, qué remedio...¡deseadme suerte!

Que noooo, que noooo, que esta vez no voy a hablar del Caracolo, ¡os lo juro!

Acabo de llegar hace una horita o así a mi casa y lo primero que me encuentro es a mi hermana en la ducha. ¡Iyoooo! ¡No vea lo retorcío que eres! ¡Que ella no se estaba duchando ome! Quien se duchaba es Gordo, la cobaya familiar.

La verdad que el momento del baño es bastante divertido, así que os dejo algunas fotos. ¡No es fea ni ná una cobaya mojá! Siento la calidad y la mala iluminación en las fotos, pero es que las hice con el móvil.

Crea un blog después de mí, copia mi juego del 1,2,3 y es tan original que lo llama el 3,2,1 (para despistar) y ahora...es sospechoso de poner dos coches bomba en Londres y Glasgow.....bueno, quizás no sea él, ¡pero no digáis que no se le parece!

Mohammed Asha

Ser malvado

¡Ostia que mono tenía de coger esto! Me voy a tener que clavar cuchillos en las manos para no tener que publicar 15 artículos seguidos. Ay madre...

¡Hola a todos! Aquí estamos de nuevo. Vuelvo achicharrado, descansado y con la playa clavada en la retina y el cerebro, porque vete a saber cuándo la piso otra vez. La verdad que no ha sido un viaje lleno de emociones precisamente. Lo más emocionante era sobrevivir cuando salíamos por la noche a los energúmenos y los garrulos chipioneros, que dan miedo de lo embrutecidos que están. Aquello es Cani City, ciudad sin ley. Pero por suerte y por una audacia innata sigo vivo y entero.

Llegué el miércoles por la noche. Y el jueves por la mañana ya estábamos pisando la playa. Como podéis ver, la playa no estaba muy concurrida, cosa por otra parte de agradecer porque te podías bañar tranquilo y porque además no tienes que ir saludando por ahí a nadie. Que Chipiona es la única playa donde se te pone moreno el sobaco de tanto levantar la mano para saludar.

La playa impecable. Bastante limpia y sin muchas conchas, algo que me saca de quicio a la hora de bañarme. El primer día hizo demasiado viento y la verdad que no apetecía nada el baño, pero eso se subsanó al día siguiente. Estaría bueno que fuera a la playa y no me bañara...

Aquí me veis, Astracani ultraflaco en su punto, vuelta y vuelta, más rojo que el culo de un mandril. Menos mal que teníamos la sombrilla, que si no...

Básicamente el viaje consistió en descansar, relajar la mente (que buena falta me hacía), tomar el sol, comer carne a todas horas y en ponerme cubatas. ¡La buena vida! Sólo faltaron mujeres, que haberlas las había, pero eran ultracanis y rodeadas de simios, así que lo mejor si apreciaba mi vida era no acercarme. De todas formas el viaje ha cumplido su función: me ha servido para desconectar.

Este finde que viene me voy a Badolatosa, el pueblo de un amigo, donde vamos a su casa a hacer básicamente lo mismo. Comer, beber y hartarnos de reír, que es lo bueno. Hay que aprovechar que el día 2 de Julio empiezo a trabajar.

Por cierto que recibí una llamada de Maese Caracolo. ¡A ver si nos vemos esta semana tío!

Pues nada gente, como veis un viajecito tranquilo y sin sobresaltos. Ya estoy de vuelta en La Coctelera y me he dejado ver por vuestros blogs comentando a saco. Ahora me toca publicar a mí. ¡Tendréis noticias mías!


Escuchando I'm so tired de The Beatles